
Señor presidente: voy a tratar de abstraerme de los últimos discursos un tanto destemplados y trataré de enfocar en esta primera parte de mi intervención, que espero sea lo más sintética posible, el espíritu que primó en general en todas las sesiones.
En verdad la señora diputada Conti dijo una cosa que yo reivindico fundamentalmente a diferencia de la última vez que esta Cámara discutió con alto impacto la problemática de seguridad, aumentando penas con la iniciativa conocida como “ley Blumberg” que después resultó claramente un fracaso.
Hoy estamos tratando de dar respuesta a este problema con una iniciativa vinculada con la mejora del servicio de seguridad en las entidades bancarias y financieras de nuestro país. En este sentido, debo decir que el proyecto en cuestión es sintético y modesto; tiene la virtud –rescatamos la iniciativa del señor diputado Milman de incluir el tema en la agenda pública.
No obstante, de las tres medidas propuestas en forma concreta, la relacionada con el inciso b) del artículo 2° que se refiere a los tesoros, si bien modifica una normativa vigente, no se relaciona directamente con el problema de las salideras bancarias.
Por otra parte, el inciso a) del proyecto de ley es un innovación en el sentido de que plantea contar con líneas de cajas y de cajeros automáticos con un sistema de protección con suficiente nivel de reserva.
El inciso c), referido a inhibidores de teléfonos celulares, nos genera ciertas dudas. Por eso vamos a proponer, y así se lo anuncié al señor diputado Milman, un agregado a dicho artículo a efectos de que si se encuentra algún dispositivo de inhibición, no afecte los sistemas de alarma y de conexión inalámbrica entre las sucursales bancarias y la policía federal y de la provincia. De lo contrario, en lugar de mejorar la situación estaríamos empeorándola. El señor diputado Heller también hizo referencia a otros problemas que pueden generar los inhibidores.
Es cierto que el Banco Central está trabajando como organismo rector y regulador de las normas de seguridad bancarias. La información que tenemos es que en la reunión del directorio del Banco Central que se realizará mañana se aprobarán una serie de normativas como, por ejemplo, el cambio de sistemas de las cámaras de televisión; el cambio del sistema analógico por el digital, incluyendo la colocación de una cámara externa enfocando la entrada a los locales; la iniciativa que estamos aprobando hoy; la incorporación de inhibidores visuales que permitan la visual desde la línea de cajas hacia el salón y no desde el salón hacia la línea de cajas; la administración de las colas, de los turneros; los cajeros automáticos de carga posterior en lugar de los de carga frontal; la capacitación de los responsables de seguridad, e incrementar el cambio en monedas, de manera tal de evitar mucha afluencia de gente alrededor de esa situación.
Reivindicamos el espíritu del proyecto porque ha tenido la virtud de provocar esta sesión. Entendemos que la mayoría de los discursos han planteado aportes. Debemos reconocer que la sesión ha estado influenciada por un espíritu de concordia a fin de encontrar alguna solución a estos problemas. Desde luego que se ha puesto hincapié en el vaso medio vacío más que en el medio lleno.
Recién me referí al tema de Blumberg. Como se han hecho tantas acusaciones de parte de algunos señores diputados sobre supuestas inacciones en materia de política pública del Estado y de las jurisdicciones provinciales, debo decir que el delito por el que se generó el “efecto” Blumberg –los secuestros extorsivos ha desaparecido de la Argentina. Esa desaparición es un dato que surge a partir de la aplicación de una serie de políticas públicas, donde el Estado nacional participó activamente desde su fuerza de seguridad –la Policía Federal- hacia los distintos organismos, entre ellos, los de inteligencia criminal para ayudar a resolver esa tipología de delitos que generó todo un movimiento alrededor del tema Blumberg.
Entonces, podemos ver ese dato desde el lado del vaso medio lleno. Ciertamente, los delitos de secuestro extorsivo tuvieron en algún momento un alto impacto en la sociedad argentina y generaron una situación de zozobra en el conjunto de la sociedad. Pero este Estado tan criticado y desvalorizado resolvió el problema, a punto tal que hoy casi no existen secuestros extorsivos en la Argentina. Este es un dato de la realidad y no me parece que haya que tener vergüenza de decir las cosas que el Estado hace bien y que se han resuelto en forma positiva.
Está claro que el abordaje de la seguridad no es una materia que se pueda resolver desde un único lugar. En general, los enfoques progresistas para resolver el tema indican una serie de acciones multidisciplinarias. Es difícil escindir la problemática de la seguridad de los problemas sociales, y es difícil creer que haya políticas sociales, de inclusión y de empleo que no tengan un impacto directo en la cuestión de la seguridad.
Los secuestros extorsivos son un delito mucho más complejo que las salideras bancarias. Hace tres o cuatro años veíamos que exigían de un cierto grado de organización y logística criminal, que no tienen las salideras bancarias, que son delitos mucho más precarios, mucho más justificables desde otro punto de vista, que algunos diputados han explicado y analizado muy bien. El Estado ha podido dar respuesta a este tipo de cuestiones, con lo cual seguramente el Estado podrá dar respuestas a todos los problemas que se le van planteando en materia de seguridad y se podrá ir progresando cada día en función de mejorar cada una de las prestaciones sociales.
Quiero hacer hincapié en el vaso medio lleno porque ciertamente no deseo irme con la sensación de que no se pueden hacer cosas o que el Estado no puede abordar esta problemática. Tampoco quiero dejar flotando la sensación de que el Estado nacional no ha hecho nada para resolver una cantidad de problemas que tienen que ver con la seguridad. He dado este ejemplo porque me parece palpable y contundente; es verificable y puede transmitir tranquilidad hacia el conjunto de la población.
Se habló casi superficialmente sobre el tema del narcotráfico, y por eso quiero también reivindicar a nuestro gobierno. La verdad es que no se puede analizar la problemática del narcotráfico sin tener en cuenta seriamente lo que significan las adicciones y sin condenar una política de más de veinticinco o treinta años, que ha intentado resolver el problema del tráfico de drogas a partir de criminalizar al que consume y al último eslabón de la cadena, porque ello es mirar parcialmente el problema.
La discusión debe ser integral y se debe admitir que esta política, que en estos veinticinco a treinta años criminalizó al consumidor y al último eslabón de la cadena, ha fracasado, porque intentaba disminuir la demanda y lo único que logró fue aumentar la oferta, con lo cual, ella implica pararnos en un lugar absolutamente equivocado y erróneo. Y nuestro gobierno ha hecho muchísimo. Y lo ha hecho el ministro al cual casi forzadamente los diputados de la oposición han criticado fuertemente, sobre todo cuando fue ministro del Interior. Me estoy refiriendo a Aníbal Fernández, que ahora sigue cumpliendo funciones como jefe de Gabinete de Ministros.
El gobierno nacional ha conformado desde hace mucho tiempo la Comisión Nacional Coordinadora de Políticas Públicas en Materia de Prevención y Control del Tráfico Ilícito de Estupefacientes, la Delincuencia Organizada Transnacional y la Corrupción en el marco del decreto 1.359/2009.
Esa comisión es integrada por especialistas sin identificación partidaria, reconocidos absolutamente por todos. Ha elaborado informes y trabajos que están a disposición de los señores diputados y del Poder Ejecutivo. Con ello se ha demostrado una voluntad y una preocupación por parte de nuestro gobierno alrededor de uno de los temas que fue tratado insistentemente por algunos diputados.
Ustedes saben que la comisión está coordinada por la doctora Mónica Cuñarro, con la participación de Alberto Calabrese, Patricia Llerena, Horacio Cattani, María Vázquez Acuña; Eva Giberti, Alicia Gillone, Mónica Nápoli y Carlos Damín, todos académicos, intelectuales, teóricos y muchos profesionales de reconocida capacidad que están dando una mirada absolutamente distinta de cómo se tiene que abordar y llevar adelante esta problemática. Así que me parece que el gobierno nacional en este sentido tiene muchísimo para demostrar, muchísimo para decir. Además, con este decreto esa coordinación tiene nivel de Secretaría de Estado, dependiente de la Jefatura de Gabinete. Allí es donde se están elaborando cada una de estas políticas que comenzaron primero con la problemática de las adicciones agregándole luego temas a los que hice referencia anteriormente, como la delincuencia trasnacional dentro del marco del decreto 1.359/2009.
Dicho todo eso, adelanto que nuestro bloque va a votar afirmativamente; vamos a proponer una modificación en el inciso c) del artículo 2°.
Además, voy a tratar de responder algunas críticas políticas que innecesariamente nos hicieron sobre el final de este debate.
El jueves pasado, cuando llegué a mi casa en Rosario, estaba cenando y prendí el televisor. Allí la vi, como no podía ser de otra manera a la diputada Carrió en TN. Hablando con los periodistas Van Der Kooy y Blank explicó una cantidad de cuestiones. En un momento les dijo a los periodistas: “¿Ustedes no pueden creer que un ministro de Seguridad pueda ser radical?” No sé por qué los radicales no pueden tener ministro de Seguridad. Siguió diciendo: “La ministra de Seguridad tiene que ser alguien como Patricia Bullrich, que viene del peronismo.” Entonces yo dije: “Pobre Patricia, el destino que le dieron.”
Lo que ocurre es que Patricia, además de increpar, insultar y descalificar al ministro Aníbal Fernández, en su alocución ha demostrado que tiene algunas ideas alrededor de la política de seguridad. La pregunta es la siguiente: ¿Por qué no las aplicó cuando estuvo en el gobierno? (Aplausos.)
Lo mismo cuando se habla de financiamiento político de la política mediante los dineros en negro que existen y los financiamientos ilícitos. ¡Existe! No es ningún agravio.
¿Existe algo peor que un presidente repartiendo la plata en el despacho presidencial, dándosela a un secretario para financiar la operación de la Banelco? (Aplausos.)
¿Existe un hecho peor en la historia política argentina de financiamiento ilegal, de plata en negro, que el que se efectuó con la operación de la Banelco?
¡No me griten del PRO, miren que no dije nada y tenía mucho para decir del tema seguridad, así que tranquilos!
Cuando se habla de este tipo de situaciones, intentando descalificar mediante un debate que naturalmente venía encauzado por una senda bastante normal, en la que cada uno daba su aporte alrededor de la problemática de la seguridad, me parece que hay que hablar con las espaldas bien anchas. Hay algunos que hablan y hablan y estuvieron en el poder cuando sucedieron las cosas que quedaron emblematizadas en la política argentina.
Cuando se hablaba de lo que tenía que hacer un secretario o un ministro de Seguridad con la policía, supongo que no se habrá estado pensando en Enrique Mathov, porque por culpa de él murieron muchos argentinos en la plaza de Mayo los días 19 y 20 de diciembre de 2001.
Entonces, considero que en este tipo de cuestiones hay que ser lo suficientemente prudente a la hora de mencionar cada una de las cuestiones.
Nosotros queremos decir con absoluta claridad que no es necesario hablar todos los días de seguridad para resolver los problemas de la inseguridad. Esto lo demostré cuando especifiqué y aclaré lo que pasó con los secuestros extorsivos en la Argentina. Sí es necesario tener políticas públicas que disminuyan permanentemente la desigualdad social y que generen un clima de mejoría en la calidad de vida del conjunto de los argentinos.
Más allá del esfuerzo del señor diputado Aguad, que reconocemos, valoramos y respetamos, estamos convencidos de que nuestro gobierno ha mejorado la calidad de vida de todos los argentinos durante estos siete años.
En nuestra gestión hemos generado cinco millones de empleos nuevos, 140 mil nuevas empresas, mientras que entre el 98 y el 2002 se perdieron 40 mil empresas en nuestro país. Tenemos la asignación básica universal por hijo, aumentamos la cantidad de jubilados y pensionados en la Argentina, hay políticas de crecimiento y políticas de inversión. En la Argentina se invierte y se crece. Las perspectivas económicas del país para este año y el próximo son positivas, y ante cada uno de los problemas que se nos presentan no miramos para el costado, nos hacemos cargo y los resolvemos.
Cuando se presentó el problema de Blumberg resolvimos el tema como lo acabo de demostrar. En la Argentina de hoy no hay secuestros extorsivos, y este problema de las salideras bancarias también lo vamos a resolver, llevando a cada uno de los rincones de la Argentina mejor calidad de vida y mayor seguridad para todos los argentinos. (Aplausos.)
Enviale a Agustín Rossi tus comentarios sobre "Mi discurso sobre Seguridad Bncaria en la Cámara"
Publicar un comentario